miércoles, 28 de diciembre de 2011

Despedida

Adiós, amigo, que te alejas lenta pero inexorablemente. Te llevas alegrías, angustias, emociones, miles de instantes, algunos que quedarán sepultados en el olvido, otros que reviviré con una sonrisa, una lágrima o una mueca de nostalgia, parte del pelo que aun libra una resistencia heroica en mi cabeza, trescientos sesenta y cinco amaneceres que ya no podré volver a contemplar, los penúltimos alientos de esos seres queridos que están en el ocaso de sus vidas, aquellos amores que no pudieron soportar el paso del tiempo, otra vuelta más de la tierra alrededor del sol. Te llevas un puñado de dictadores que ya no podrán seguir sometiendo a sus pueblos, parte de los anhelos que aun conservo de un mundo más justo y feliz, kilómetros de glaciares derretidos por el calentamiento global… Y mientras vas dejando tu lugar al nuevo año que por allí asoma se van juntando en mis manos las hilachas y jirones que te arranco en el afán de detener, o al menos ralentizar, tu marcha implacable.


Fecha de origen: 12/11

martes, 20 de diciembre de 2011

Jungla

Miles de años de civilización para seguir todavía viviendo en medio de la jungla. Para seguir encontrando gorilas, víboras, chimpancés, perros y todo tipo de alimañas por doquier: a la vuelta de la esquina, al volante, con traje de policía, con la banda presidencial, con título universitario… Y lo peor es que todo esto está endeblemente ocultado por las mentiras de la cultura, que engañan a los bienintencionados, condenan a los débiles y nos hacen dar la espalda a los distraídos y los idealistas, para que en un instante nos pisoteen, nos hagan caer con el rostro sobre el barro, nos hagan encontrarnos con lo peor de nosotros, nos hagan darnos cuenta de que no somos mejores que ellos, que deberíamos estar poblando los zoológicos en lugar de esas que llamamos bestias pero que son más auténticas, más sinceras, más libres, más dignas. A veces me dan ganas de volverme como ellas, de volver a la selva, de vivir de los frutos que la naturaleza me entrega, de enfrentarme cara a cara con mi presa, de ocultarme de depredadores más honorables, de vivir en un mundo más puro. Pero lamentablemente carezco del coraje para hacerlo.


Fecha de origen: 08/09