sábado, 11 de agosto de 2012

Una necesidad angustiante


Arrastrado por esta necesidad angustiante no sé muy bien de qué, eché mano a lo primero que encontré en la habitación para desplegar mi escritura. Podría haber sido peor. Podría haber agarrado un pañuelo, una servilleta, un pedazo de papel higiénico, podría haber estampado mis pensamientos en la pared incrementando el ya de por sí importante costo de mi estadía en este rincón de los Alpes, pero encontré una hoja, parte de ella impresa con temáticas de oficina pero con un espacio en blanco suficiente para desarrollar algunas ideas, que seguramente serán pretenciosas, inspiradas a volar alto por esa gran montaña que se levanta delante de mis ojos. Y entonces, vuelvo a preguntarme qué es lo que me impulsa a escribir, alterando con el golpeteo molesto de una lapicera regalada el sueño sagrado de mi hijo. ¿Será el miedo a la muerte tal vez?  Una manera de burlar al tiempo, que inexorablemente nos quita de las manos todo lo bueno y lo malo que podemos conseguir. Congelar un puñado de ideas a la manera de Walt Disney para, dentro de algunas décadas, avergonzarme de su maravillosa juventud. ¿Puede ser también la necesidad de manifestar de alguna manera algo de todo aquello que mi superyó se esfuerza por dejar confinado en el silencio? Una necesidad que lograría su cometido sólo en forma muy defectuosa. Si no, alguien debería explicarme cuál de todas las barrabasadas que acostumbro a escribir sería merecedora de semejante castigo. ¿Pero porqué no tratarse simplemente de un placer irresistible? Como tomarse una copa de licor, comer un trozo de torta o darse un chapuzón un día de verano. A veces no se trata más que de juguetear un rato con las palabras, entregarse manso a ese torrente de ideas que por momentos parece surgir inagotable o sentir el cosquilleo orgulloso de una oración bien construida. Pero también puede ser un medio para sentirme más importante, para sentir que mi vida puede dejar un fruto perdurable, un refugio en lo incontrastable. ¿Quién puede asegurarme que el día de mañana esta obra ignorada no va a ser descubierta y revalorada? Quizás sea todo esto y mucho más que no acierto a descubrir en este devaneo inútil e incorregible.

Fecha de origen: 05/09